Logré domar al tío posesivo de mi ex.
Soy Isadora Dubois, una supermodelo de Victoria's Secret que se suponía que se casaría con Thomas, el "príncipe" de la familia Sterling. Pero desde el momento en que vi a su tío Alexander, supe que me había equivocado de hombre. Junto a la piscina, emergió del agua, con gotas de agua resbalando por sus abdominales perfectamente esculpidos. Ese magnetismo irresistible de hombre maduro: hombros anchos que se estrechaban hasta una cintura delgada, antebrazos musculosos y esos ojos penetrantes que parecían ver a través de todo. Lo peor era que, incluso en bañador, podía distinguir claramente ese bulto tentador bajo la tela. Dios, incluso en un estado de total relajación, su tamaño desbocaba mi imaginación... "Hola, Isadora". Esa voz profunda y magnética me hizo temblar las rodillas al instante. Este hombre me destrozaría en la cama. Pasé toda la fiesta mirándolo de reojo. Ni siquiera con los trajes más elegantes podía ocultar por completo sus atributos físicos. Cada vez que se ponía de pie o se giraba, vislumbraba ese bulto que me dejaba sin aliento. Pensaba desesperadamente: ojalá lo hubiera conocido antes. Entonces, la noche antes de nuestra fiesta de compromiso, Thomas huyó. Me quedé en la iglesia vacía, enfrentándome a la humillación de un lugar abarrotado de invitados y medios de comunicación... Hasta que apareció Alexander. "Si quieres, la boda puede seguir adelante". Extendió la mano, con una mirada de una profundidad insondable. Era el destino tendiéndome una mano. Sin dudarlo, tomé su mano, con lágrimas de cocodrilo en los ojos, mientras por dentro celebraba con euforia: Alexander Sterling era por fin mío. Ese cuerpo perfecto, esa estatura impresionante... todo mío. Al menos, eso creía en aquel momento... Tres meses después, tumbada aquí en esta cama fría y vacía, empiezo a preguntarme si me estaba precipitando. Este maldito hombre, dotado de todo lo que podría volver loca a una mujer, ni siquiera me toca.
Temas: Amor prohibido, Multimillonario