Sin marcas del amor
Una chica común y corriente llamada Willow parecía ser la "mascota" obediente al lado del Alfa Rowan. Durante siete años fue marcada, descuidada y tratada como nada más que una herramienta para reprimir su naturaleza salvaje. Por el bien de su nueva amante, Lyra, la obligó a soportar cada humillación, e incluso cuando Lyra la mordía, él mismo la sujetó y le dijo que muriera. Pero su verdadero protector había aparecido mucho antes: Damian, el Rey Licántropo. Tres años atrás, durante un derrumbe en el metro, la salvó y desde entonces la ha protegido en silencio. Cuando se cortó la marca y se desplomó en un charco de sangre, fue él quien la atrapó, le dio tiempo para sanar y nunca se apresuró a marcarla. Ante las constantes amenazas y el acoso de Rowan, Damian siempre se interpuso entre ella y la marca, protegiéndola sin falta. Finalmente comprendió que la verdadera protección es: "Nunca permitiré que nadie te vuelva a hacer daño". Decidió dejar que la marcara, y él continuó protegiéndola en silencio todo el tiempo.
Temas: Hombre-lobo, Redención, Romance trágico, Alfa, Sentimientos ocultos, Marido protector, Dulce romance, Crecimiento personal